Un lugar donde se mantiene el cielo que vieron nuestros antepasados
Desde siempre, cada ser humano que ha levantado su mirada al cielo estrellado, ha sentido una atracción por lo que sus ojos ven, quizás sin entender mucho lo que está ahí en frente. Sin comprender lo que es el sol, sin saber de qué se compone la luna, o por qué las estrellas brillan, las sensaciones que regala el contemplar el cosmos en su esplendor es inherente a nosotros como habitantes del planeta Tierra, que forma parte de él.
Lamentablemente los lugares a nivel mundial desde donde podemos apreciar un cielo con infinitas estrellas, se están acabando. Según el último atlas de contaminación lumínica, el 83% de la población actual del planeta, vive en lugares innundados de luz, privados por completo de la experiencia de contemplar el cielo estrellado.
Esta lamentable realidad, motivó a que el 20 de abril de 2007 se llevara a cabo la Declaración Starlight en la isla La Palma, España, donde se establece el derecho de la humanidad a disfrutar del cielo nocturno y a ver las estrellas. A través de esta acción se reconoce que la preservación de los cielos oscuros constituyen una parte importante y necesaria en el proceso de protección y salvaguarda del patrimonio natural y cultural de la humanidad.
Actualmente son un total de 140.000 km2 en el mundo donde se establece un compromiso por la protección del cielo nocturno, y Chile no es la excepción.
Después de un año de mediciones para determinar que cumplía con las exigencias de la Fundación Starlight, en el año 2013 el Parque Nacional Fray Jorge recibió la certificación de Reserva Starlight, la primera y hasta ahora la única de sudamérica. Los objetivos y funciones de una Reserva Starlight se guían por los principios contenidos en la Declaración en Defensa del Cielo Nocturno y el Derecho a la Luz de las Estrellas, y según los conceptos de la fundación se describe de la siguiente manera:
«Una Reserva Starlight es un espacio en donde se establece un compromiso por la defensa de la calidad del cielo nocturno y el acceso a la luz de las estrellas. Tiene como función la preservación de la calidad del cielo nocturno y de los diferentes valores asociados, ya sean culturales, científicos, astronómicos, paisajísticos o naturales.»
Reservas Starlight: Concepto, Dimensiones, Categorías, Criterios, Recomendaciones.
Como sucede con muchos acuerdos, este compromiso fue tomado a nivel internacional, pero tuvieron que pasar años para que las comunidades aledañas, o parte de ellas, comprendiera la certificación, se apropiaran de ella, y comenzaran acciones de acuerdo al compromiso establecido. ¿Quién más que las comunidades locales son las llamadas a hacerlo realidad?
A partir de proyectos que involucraban educación ambiental en las comunidades aledañas al Parque Nacional Fray Jorge, poco a poco se dio a conocer a vecinos y vecinas que el regalo que tenían cada noche bajo un cielo infinitamente estrellado, no es la normalidad. Se les mostró el privilegio del que son parte noche a noche, y esto sentó las bases para que, en el año 2016, cuando desde la Municipalidad de Ovalle estaba casi listo el proyecto de alumbrado público, los vecinos y vecinas de la Comunidad Agrícola Peral Ojo de Agua, la comunidad más cercana al Parque Nacional Fray Jorge, dijera que no a la luminaria pública, rechazando un proyecto que buscaba iluminar espacios comunes, cuando la gente sólo esperaba seguir iluminando con luz de estrellas.
Hoy el desafío es sumar más comunidades locales a esta visión, lo que se ha vuelto dificil en un territorio que se está fragmentando aceleradamente con más y más parcelaciones, con pequeños espacios que buscan ser un trocito de ciudad en medio de la ruralidad, pero estamos a tiempo de hacer consciencia, y la mejor manera es por uno mismo.
¿Has pensado alguna vez de qué manera estás iluminando?
Que las generaciones venideras tengan acceso a esa ventana al cosmos depende de nosotros, ya que, irónicamente, la estamos apagando con luces.